EL CALOR EN LA MONTAÑA

Prevenir los efectos del calor en montaña está en nuestra mano.

Cada verano son más frecuentes los avisos meteorológicos por altas temperaturas también en zonas de montaña, y debemos actuar para evitar que ello suponga un problema a nuestra actividad deportiva.

La Aemet amplia las zonas en niveles de riesgo por altas temperaturas, justo cuando arranca la temporada fuerte de excursiones en la montaña. Muchas personas asocian el peligro en la montaña únicamente con la nieve y el hielo del invierno, pero las altas temperaturas pueden ser peligrosas en verano.

¿Cuáles son los efectos de las olas de calor en el cuerpo humano?

Episodio de calores intensos que se prolonga durante varios días, la ola de calor se caracteriza por una temperatura exterior a cubierto que nunca desciende por debajo de los 20 °C en el transcurso de la jornada. Debido a estas temperaturas anormalmente elevadas, el cuerpo humano no puede reponerse durante la noche: el cansancio se instala, surge el riesgo de deshidratación y el golpe de calor está a la vuelta de la esquina. Por eso, practicar el senderismo durante una ola de calor exige tomar ciertas precauciones importantes para evitar los riesgos asociados a la práctica deportiva con temperaturas elevadas.

¿Cómo se clasifican las alertas meteorológicas?

Las 3 alertas principales (comúnmente llamadas amarilla, naranja y roja) son un sistema de aviso temprano utilizado por los servicios meteorológicos y de protección civil para clasificar el grado de peligro de un fenómeno natural.

  • Alerta Amarilla: Indica riesgo leve a moderado. Señala que un evento peligroso puede ocurrir y requiere mantenerse informado y tomar precauciones básicas.
  • Alerta Naranja: Indica peligro alto. Advierte sobre fenómenos meteorológicos intensos con potencial de causar daños importantes; se debe evaluar el riesgo y tener un plan de emergencia preparado.
  • Alerta Roja: Indica peligro máximo. Se espera un fenómeno severo con alto potencial de impacto grave, requiriendo activar medidas de seguridad urgentes, como resguardarse o evacuar.

¿Cuándo es necesario anular una actividad de senderismo durante una ola de calor?

Al final, dudas sobre la prudencia de realizar una ruta de senderismo con una ola de calor. He aquí las razones para aplazar tu excursión:

  • Temperaturas superiores a 30 °C;
  • Un itinerario con largos tramos descubiertos, imposibles de evitar;
  • Problemas de salud o la edad de los participantes.

En ocasiones, es mejor aplazar una salida de senderismo a fin de evitar los accidentes. Una visita a una cueva, un descenso de barrancos, un baño en un río de montaña, una travesía de un lago mientras practicas el paddle surf: estas son algunas actividades alternativas para pasar un rato divertido mientras esperas a que las temperaturas sean más agradables para realizar una ruta de senderismo estival.

Sea cual sea tu experiencia y tu estado de forma, organizar una ruta de senderismo durante los días más calurosos del verano no es algo que se pueda improvisar. Para caminar con total tranquilidad, estudia el itinerario:

Tiempos de marcha: cuando el calor aprieta, los cálculos deben revisarse al alza;

Desnivel: el calor acelera el agotamiento al realizar esfuerzos intensos;

Tipo de terreno: las zonas frescas (bosques, arroyos, lagos, etc.) contribuyen a hacer descender la temperatura corporal y resultan ideales para las pausas.

Y, sobre todo, debemos evitar las horas más cálidas de la jornada. Durante una ola de calor, las rutas de senderismo comienzan a primera hora de la mañana, para aprovechar las temperaturas más frescas. A partir de estos elementos, podrás ajustar tu itinerario, incluso hasta prever un itinerario «alternativo» por si tu organismo sufre un exceso de calor.