PICO REIRIGO (979 m) y PICO PLACÍAS (1.022 m) Las Medulas (León)

Cima Pico Placias

Una gran mina a cielo abierto (la más grande del Imperio) alrededor del siglo I fue lo que los romanos excavaron en este paraje. El impacto en el terreno fue enorme y el paisaje cambió para siempre convirtiendo a Las Medúlas en uno de los lugares más singulares de España. Los colores rojizos y las cuevas en las formaciones son algunas de las características más identificables.

IBILIBIDEA /FITXA TEKNIKOA

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ITINERARIO
Las Médulas se encuentran a poco más de media hora en coche desde Ponferrada en dirección a Carucedo. Desde Carucedo se toma la carretera CV-192-2 desde la que podemos desviarnos al mirador de Orellán o continuar hasta el pequeño pueblo de Las Médulas. El Centro de Interpretación está en Carucedo y a unos 3 km está el Aula Arqueológica en la entrada del pueblo de Las Médulas (donde nosotros empezamos nuestra ruta). Como veremos desde el pueblo hay varias sendas señalizadas con diferentes tipos de dificultad y que acceden a distintas zonas de este parque natural.
Lo mejor de caminar por las Médulas es que es muy sencillo hilar diferentes sendas en función de los kilómetros que queramos hacer y de los sitios por los que podamos pasar. Nuestra propuesta larga y a su vez la más completa comienza del pueblo de las Médulas para dirigimos a la zona de los lagos para ver esta zona poco transitada. Seguidamente alcanzamos el pueblo abandonado de La Balouta y desde éste regresamos a la Senda Perimetral. Pasado el mirador de las Pedrices, dejamos este camino cicloturista para entrar por la parte más montañera de la ruta con el paso por el Pico Reirigo y el Pico Placías. Al terminar esta senda volvemos a la perimetral pero solo para alcanzar el mirador de Orellán en un corto tramo lineal, regresando al inicio por la Senda Viñales con paso por las formaciones de la Cuevona y la Encantada… y regresar al pueblo de las Médulas.
Desde el parking del bus nos encaminamos hacia el pueblo de las Médulas (690 m). Vamos atravesando el pueblo, al llegar al lavadero hay un gran cartel que nos indica la senda del lago Sumido. El camino al lago es una pista cómoda pero que está bastante encharcada. Antes de llegar al Lago Sumido, pasamos por las lagunas de Pinzáis y la Larga. Las nubes reflejadas sobre el agua les dan un aspecto bastante fotográfico. Al llegar al Lago Sumido continuamos hasta el final para alcanzar el Mirador de Chaos de Maseiros (685 m) desde el que se obtienen unas vistas bastante bonitas del valle en frente nuestra y de Las Médulas a nuestra derecha.Deshacemos nuestros pasos junto al lago y empezamos a descender por un inesperado valle con un verde oscuro precioso que nos lleva hasta el pueblo abandonado de La Balouta (631 m). Estas aldeas abandonadas siempre recuerdan a los antiguos barrios de los pueblos que aún estando en ruinas en su mayor parte, mantienen una arquitectura más auténtica que cualquier municipio de los alrededores. Desde aquí, tomamos un estrecho camino encajonado entre paredes bajas de un desfiladero. Otro tramo inesperado y de los más interesantes que veremos hoy. Identificando fácilmente los “erizos” en el suelo, empezamos a ver los primeros castaños del día. Una dura cuesta y un giro a la derecha nos devuelve a una pista más cómoda que pasa por La Laguna Negra (705 m). Los siguientes pasos son los mejores hasta el momento pues nos acercamos de nuevo a las Médulas que nos esperan al fondo.
Siguiendo por la derecha, enlazamos con la senda perimetral, una sencilla pista forestal apta para bicicletas, llegamos al mirador de las Pedrices (800 m). Stop para contemplar la panorámica. Volvemos a dejar la pista para tomar a la izquierda el empinado sendero del Pico Reirigo (979 m). ¡Buff!….. No esperábamos esta dura cuesta, pero se hace corto y la imagen desde el pico es más que espectacular y compensa el esfuerzo. El sendero que sigue hasta el pico Placías por La Senda Reirigo es algo complicado, muy estrecho, pegado al precipicio y sigue el borde de las Médulas. Tampoco es que sea muy difícil, pero con el terreno húmedo y con barro hay que pisar con cuidado. Junto al vértice geodésico del Pico Placías (1.022 m) repondremos fuerzas y después bajamos de nuevo a la senda perimetral. Justo en el cruce hay un amplio merendero y contenedores para tirar la basura.
Siguiendo por la pista, llegamos al mirador de Orellán (890 m), desandamos un poco para coger el cruce que indica la senda Viñales y la Cuevona. Este enlace de aproximadamente un kilómetro es un hayedo salpicado de castaños que hoy está bonito pero que en otoño debe estar ya a otro nivel. Este tramo termina en la Fuente de La Tía Viviana (780 m). Cogiendo ya la senda Viñales, pararemos a contemplar la Cuevona (745 m) y más adelante La Encantada (745 m)dos cuevas que forman parte de la antigua red de túneles, galerías y pozos de la explotación minera y que, por tanto, son huellas de la antigua actividad romana. Desde luego, muy interesantes de ver, abiertas y que no dan sensación de claustrofobia. Merece la pena detenerse a leer los paneles informativos para comprender mejor la formación de las Médulas y las técnicas de extracción de oro que usaron los romanos 20 siglos atrás. Tras visitar estos dos puntos de interés y sacar unas cuantas fotografías seguimos el camino por el Camino de Las Valiñas para cerrar el círculo y volver a llegar al punto de partida situado en el pueblo siguiendo los caminos perfectamente señalizados. En el pueblo de las Médulas hay varios bares y restaurantes donde podréis recargar fuerzas.