PEÑA CIQUERA (1.626 m) y PEÑA DE BRAÑASECA (1.889 m)(Palencia)

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Sierras Albas es un sistema montañoso integrado en la cordillera Cantábrica, situado al sureste de los Picos de Europa, entre el valle de Liébana en Cantabria y la provincia de Palencia. Formando parte del límite septentrional del parque natural de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre-Montaña Palentina. Lo atraviesa una carretera por el puerto de Sierras Albas (1.418 m), que constituye la unión de Castilla y León con Liébana. Esta carretera, hoy en muy mal estado, une los pueblos de Casavegas en la Pernía y Vendejo en Liébana, y fue la más usada para acceder a la capital lebaniega, Potes, desde Castilla antes de abrirse la carretera del desfiladero de La Hermida en 1863.

IBILIBIDEA /FITXA TEKNIKOA

    • Mapa:

ITINERARIO
De manera genérica reciben el nombre de Sierras Albas el grupo de montes que cierran por el Norte la comarca de la Pernía y se encuentran delimitadas al Oeste por la Peña Bistruey (2.002 m) y al Este por Peña Labra (2.029 m). Estas sierras marcan la divisoria entre Palencia y Cantabria y la menor altitud de estas montañas conforman un verdadero tajo por donde se cuelan los vientos que desde el Cantábrico desfilan entre el Macizo Oriental de Picos de Europa y la cordillera de Peña Sagra. En inviernos de nevadas abundantes, dichos vientos húmedos favorecen las nevadas en estas cotas, cosa que no sucede en altitudes similares del resto de la montaña Palentina, siendo precisamente este hecho del que ha surgido el nombre de Sierras Albas.
Comenzamos esta ruta en el mismo punto donde se termino la ruta del día de ayer, en el Mirador de Piedrasluengas. El puerto de Piedrasluengas (1.357 m), uno de los difíciles pasos de comunicación entre Palencia y Cantabria. El nombre de Piedrasluengas proviene de “Petris Longis”, como se citaba en documentos del reinado de Alfonso VIII (s XII). El término longis, que derivó a luengo tiene el significado de largo o grande, por tanto significa lugar de grandes piedras.
En lo alto del puerto hay un mirador construido con maderas de enebro, desde el que se domina todo el valle de Liébana y los Picos de Europa. Esta atalaya y el terreno que lo rodea están situados en la cabecera del río Bullón, perteneciente al palentino pueblo de Piedrasluengas. La vista es impresionante, tanto por sus cumbres como por el colorido de su vegetación, a la derecha (E), se alza la mole de Peñalabra, con su cima haciendo gala de su nombre “piedra labrada”. Al N, el gran macizo de Peña Sagra culminado por el Cornón, y, enfrente recortándose sobre el cielo, el maravilloso cuadro de los Picos de Europa con el macizo de los Urrieles y en especial la zona Oriental constituida por el macizo de Ándara. Abajo se abre un frondoso y verde valle cubierto de una gran variedad de especies forestales: hayas, robles, acebos, abedules, etc. Destacando las Peñas Cigal y Brez (izquierda). Hacia el (S) se levanta la pirámide de Peña Abismo, privilegiada atalaya desde la que se controlaba el paso hacia la Meseta.
Se inicia el recorrido tomando, a la izquierda del mirador, la senda más alta de las dos marcadas, que discurre por la ladera N del cotero (1.467 m) que queda a la izquierda. La pista que parte del mismo mirador se dirige al pequeño pueblo de Cueva, a través de un frondoso bosque. Una vez atravesado un vallado de alambre enseguida hay que franquear de nuevo una barrera cerrada con cadena de hierro. La ancha y cómoda pista se adentra (O) en la parte alta de un bosque de robles y hayas por la vertiente lebaniega. La pendiente de la pista se acentúa en sus primeros tramos, disminuyendo un poco al salir fuera del bosque y alcanzar el Collado de Tajes (1.411 m) con unas buenas vistas. Abajo a la derecha se ve la carretera que va hacia Potes y en ella la Venta Pepín y volviendo la vista atrás la inconfundible silueta de Peña Labra sobresaliendo entre las hayas. Cruzando el collado, la pista continúa por toda la sierra, a media ladera, contorneando por la izquierda la cota de 1.534 m, hasta alcanzar el Collado de Sobrepeñas (1.456 m) que se encuentra entre esa cota y el Cueto La Rebasa (1.535 m). Desde este collado se observa la mole del Curavacas hacia el (SO). A partir de aquí se cambia de vertiente dando vista por la parte sur a los terrenos de Camasobres y Casavegas, con buenas vistas de los picos de la Horca de Lores y Carazo. La pista, que prácticamente llanea, rodea este cueto por su vertiente (S) hasta alcanzar el Collado La Espina (1.443 m), a partir del cual se pasa de nuevo a la vertiente lebaniega (N) entrando en un frondoso bosque de hayas. La pista atraviesa casi horizontalmente la parte alta del hayedo. Después de pasar junto a la fuente Las Arrollás (derecha), se pasa bajo las cortadas estribaciones de Los Cuéneres de Abajo (1.607 m) y se sale en ascenso del bosque. La pista se suaviza, y por terreno semi-llano de limpio césped, con vistas al amplio Collado de Los Corralejos (1.437 m), da paso a una gran braña conocida como El Camperón, donde a la derecha y en la parte baja de la larga estribación de la peña del Brez (1.626 m) se encuentran dos cabañas resguardadas de los fríos vientos del norte y los restos de dos cerrados, con una buena fuente-abrevadero en sus inmediaciones. Desde aquí existe la posibilidad de buscar los mejores pasos para llegar a la cresta (II) y realizar la aproximación a la cota más alta por una fina y expuesta cresta (solo apta para gente sin nada de Vértigo). Desde aquí se contempla (O) en toda su plenitud toda la sierra de Peña Labra, desde la mesa que remata el pico hasta la redondeada cumbre del Valdecebollas, que cierra por el oeste el cordal. Estos terrenos corresponden a los puertos de Cuénere o Cuévere, propiedad de cinco pueblos del valle (Valdeprado, Cueva, Avellanedo, Obargo y Pesaguero). La pista continúa ascendiendo, paralela y por debajo de la barrera de roca caliza, hasta alcanzar el amplio Collado de Ciqueras o Pelapotros (1.524 m), desde el que se ve, en primer plano, todo el cresterío del Curavacas y cumbres limítrofes, al fondo una impresionante vista de los Picos de Europa y por debajo se abre un profundo valle con denso arbolado salpicado de praderías. Para ascender a la cima de Peña Ciquera o Peña Brez, desde el collado (1.524 m) subimos por una empinada rampa herbosa dejando a la izquierda dos características agujas separadas del resto de la peña por un colladito herboso (1.587 m), unos hitos bien colocados delatan el itinerario. Los últimos metros consisten en una pequeña trepada (I) que conducen a la airosa cumbre. Una vez realizada la foto de rigor el regreso al collado se realizara por el mismo camino de subida.
Una vez en este collado nos encontramos con una bifurcación. El camino que sigue de frente (O) lleva a los pueblos de Cueva y Avellanedo, por lo que se continúa por la pista de la izquierda en sentido ascendente. Es un recorrido cómodo y bastante llano que bordea un pequeño cotero (1.589 m) (por su ladera S, que queda a la derecha), desde donde se contempla el Pico Lezna (2.208 m), y desemboca en otro collado (1.549 m). Aquí se encuentra una bifurcación, donde se tomará el camino que sube de frente hacia el siguiente cotero (1.568 m), ya que el de la derecha se mete en el bosque y termina dentro de él. Una vez alcanzado el alto se continúa bajando por el lado opuesto (O) y enseguida se encontrará otra desviación, desechando la que baja por la izquierda. Continuando la bajada por todo el pernal se llega al Collado del Vistrio (1.494 m), magnífica atalaya sobre el pueblo lebaniego de Caloca situado a los pies de la Peña Cigal (1.532 m) (O-NO) y del Pico Bistruey (2.002 m) (O-SO). A partir de aquí, el camino vira a la izquierda, tomando rumbo (SO), siguiendo la línea de cumbres de la Sierra de Albas. El primer alto (1.504 m) está formado por un rosario de peñas, que hay que sortear por entre uno de los huecos que hay entre ellas, después de lo cual se alcanza el camino que sube desde el pueblo palentino de Casavegas, siguiendo de frente a la vez que se bordea el siguiente pico (1.536 m) por su ladera (SE), en la que la vegetación está formada por matorrales, brezos de vistoso colorido morado y olor penetrante, así como algunas raspaneras (arándanos). En este recorrido, tras varias subidas y bajadas, se llega al Collado de Sierras Albas (1.418 m), donde se alcanza la pista que, por la izquierda, sube desde Casavegas, para llegar a Caloca, pasando por el término de “Las Callejas”. Es muy probable que esta fuese la ruta de paso de Liébana a las tierras palentinas. Se habla incluso de la existencia de una calzada romana en sus inmediaciones. Se sigue por ella (a la derecha) y a los pocos metros, nada más pasar una portilla canadiense, en la que se cruza la alambrada del límite provincial, se deja la pista para coger (izquierda) un camino que sube con mucha pendiente entre robles y hayas, paralela a la alambrada divisoria, por todo el pernal (N) de la siguiente cumbre (1.514 m) de la Sierra de Albas. El terreno arcilloso cubierto de hojas y ramas desgajadas entorpece el caminar en esta subida. Superado este fuerte repecho el camino se torna en una ancha senda con muy poca pendiente, que cruza el bosque cerca de su límite superior y sale a un Collado (1.483 m). De nuevo una fuerte subida jalona el recorrido, en este caso, por el hombro (NE) del Alto Velasco (1.646 m), que después se rodea por su vertiente (NO), llegando a otro collado (1.562 m), tras dejar a la derecha, junto a la pista, una cabaña en buen estado. A partir de éste el rumbo cambia de (SO) a (O) directo a Peña Cabrera (1.602 m). Al acercarse a ella la pista pasa por un bosquete sito en la ladera (N) del Alto de Arras (1.686 m) y sube una fuerte cuesta hasta alcanzar una collada (1.583 m), después da un rodeo para librar Peña Cabrera y la dirección cambia a (NO), llegando al Collado Villaguilar (1.554 m). Nada más pasar la peña se encuentra un cruce con un camino, que viniendo del pueblo palentino de Lores (izquierda), continúa por Caloca hasta Pesaguero. A continuación la pista contornea otro alto (1.605 m), por su ladera (SO), para bajar a otro collado (1.562 m) situado bajo los farallones de Peña Larzón (1.595 m), que queda a la derecha (N). Se continúa subiendo para llegar a una zona de pastos, donde la pista da varias curvas cerradas formando un zigzag. Aquí, en un pequeño altozano se encuentra una cabaña y más abajo, también a la derecha, se levanta un invernal para el ganado (con parte del techo hundido) junto a las ruinas donde antaño se situaba el denominado Chozo de Piedra. (Esta zona queda dentro de los Puertos de Pineda, formación de pastizales con una extensión aproximada de 2.000 ha, donde numerosas cabezas de ganado, pertenecientes a lebaniegos y pernianos, se concentran durante el verano. Aunque estos pastos fueron aprovechados por ambas comunidades desde tiempos inmemoriales, hubo épocas en las que los litigios por conseguir estos dominios se sucedieron, resolviéndose finalmente por una Orden Real en 1.744).
En este tramo la pista da un gran rodeo, por lo que se puede atajar cortando en diagonal por la ladera, aunque subiendo con una fuerte pendiente y los atajos no son demasiado buenos. Poco después de la última curva se llega a una llanada en la que se encuentra una bifurcación. El camino principal es el de la izquierda, que subirá ligeramente para salvar una vaguada y después bajar al Collado Secarro (1.742 m). Inmediatamente se encuentra una bifurcación en la que se tomará el camino de la izq… que bordea la peña de Brañaseca (1.889 m) por su por su lado Norte, mediante una pista en muy buen estado, a partir de aquí emprenderemos un continuo descenso por la cabecera del valle de Rilores que desemboca directamente en el pueblo de Lores, punto final de esta travesía.
Delante tenemos una abrupta bajada por el valle, invadido por un espeso bosque. Llegados a una pequeña cabaña (1.716 m), parece que hemos perdido el camino, tenemos que fijarnos porque en el lado (SO) de la cabaña hay un pequeño sendero que casi sin perder altura corta la ladera derecha del valle dirigiéndose al collado de las tenadas (1.425 m).
El sendero no está muy claro, a ratos parece perderse, pero siempre se encuentran huellas de paso un bosque espectacular.
Una vez en el collado solo nos queda bajar por la pista y llegar al pueblo de Lores.